SINDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL

Los divorcios cada vez son más habituales hoy en día y todos conocemos a alguien a nuestro alrededor que está en proceso de separación o que se ha separado. Está claro que el divorcio nunca es un acontecimiento agradable pero hay algunas veces que es más complicado en función de ciertos factores.

 Existen diversos factores que pueden complicar el proceso de divorcio (que no haya mutuo acuerdo, que una de las partes siga enamorada, etc.) y uno de los que más complica  la situación es la presencia de hijos en el matrimonio. Estos son, sin duda, una de las partes implicadas que más sufren en un proceso de divorcio.

Una de las partes más complicadas en el proceso de un divorcio con hijos es acordar la custodia de los mismos. Es en estos casos donde puede aparecer el Síndrome de alienación parental (SAP).

El SAP, sería la manipulación por parte de uno de los progenitores (alienador) del hijo o hija con el fin de destruir la relación con el otro progenitor (alienado).

El Síndrome de Alienación Parental, definido como síndrome médico y trastorno infantil, surgiría de la concurrencia de ocho síntomas presentes en el niño:

– Una campaña de denigración.

– Racionalizaciones débiles, absurdas, o frívolas para la desaprobación.

– Ausencia de ambivalencia.

– El fenómeno del “pensador-independiente”.

– Apoyo reflexivo al padre alienante en el conflicto parental.

– Ausencia de culpa sobre la crueldad y/o explotación hacia el padre alienado.

– La presencia de escenarios prestados.

– Extensión de la animosidad hacia los amigos y/o familia extendida del padre alienado.

Se han descrito varios motivos por los que una de las partes de la pareja puede querer alejar a sus hijos de la otra. Los más importantes son:

  • Incapacidad para aceptar la ruptura de la pareja.
  • Intentar mantener la relación a través del conflicto.
  • Deseos de venganza con respecto al otro miembro de la pareja.
  • Celos o intención de conseguir ventajas en el reparto de bienes o pensiones económicas.
  • Posibilidad de una historia previa personal de abandono de los padres.

Hay que tener en cuenta que en el SAP quien realmente sufre las consecuencias es el niño, a quien se priva de uno de sus progenitores. Por ello se debe trabajar en la prevención de este tipo de problemas y darles la importancia necesaria, ya que puede considerarse un tipo de maltrato y, como tal, pueden tener consecuencias legales. Por esto, siempre ante una ruptura los padres deben pensar primero en el niño y si  alguno de los dos progenitores viera una conducta extraña en su hijo se debería abordar el tema mediante terapia para evitar que el problema vaya a más y sea necesaria la intervención de un juez.

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